Te parece maravilloso, porque ese clavo esta exactamente donde quieres que este, te sirve de mucho y agradeces aquel día que lo pusiste, ya que todo es perfecto gracias a él, pero, nada es para siempre.. llegará un momento que ese clavo no aguante más y se caiga, o que no quieras seguir teniéndolo y lo quites..
Pero claro, después de quitar un clavo en la pared se queda el hueco, un hueco que muchas veces te costará rellenar, lo intentaras hacer con todo tipo de pegamentos o pastas, pero nunca quedara tan bien como ese clavo que estaba colocado ahí..
Hasta que, tal vez, un día no mucho después veas otra persona, bueno, otro clavo, y decidas que es perfecto para ese hueco, te enamoras de él, y poco a poco rellenas ese hueco, pero esta vez se hace aún más grande que el anterior, todo es magnífico, todo es perfecto, como en un cuento de hadas, pero ¿sabes qué? Ese clavo también se caerá, también te dejará ese hueco de nuevo aún más grande que el anterior, y no te quedara más remedio que poco a poco, buscar otro clavo más grande.
PD: ¿Quieres un consejo? Ponte un taco desde el principio! jajaj
No hay comentarios:
Publicar un comentario