Se que cuando se obtiene un pedacito de perfección, un pedacito de cielo, aunque en el momento no lo parezca, cuando ya no esta intentas recuperarlo por todos los medios.
Estas dispuesto a cambiarte a ti mismo o a hacer cosas que no son propias de ti por el.
Lo que no nos damos cuenta es que para la perfección, lo más seguro es que nosotros seamos algo inferior, y que nunca estará bien a nuestro lado, o no todo lo que podría llegar a estarlo.
Cuesta, pero al final te das cuenta que si de verdad lo apreciaste en algún momento, por mucho que duela, que os lo aseguro, duele, lo vas a dejar ir a costa de tu felicidad o de tu alegría para que consiga al igual que tu querías para ti, para el mismo la búsqueda y el resultado de otro pedacito de perfección que le complemente y con el que pueda ser feliz.
Y como toda historia con su parte mala, a ti, tan solo te tocara mirar e intentar seguir adelante sin el.

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